Preparar supuestos no es “hacer muchos hasta que salga”: es repetir un procedimiento hasta que sea automático. Estos pasos puedes adaptarlos a las bases y al criterio de valoración de tu cuerpo o escala.
Paso 1: Fijar el formato real
Lee (o relee) en las bases: tiempo, extensión, si hay parte test y parte práctica, uso de normativa impresa o consulta permitida, y cómo se puntúa. Sin eso entrenas un examen imaginario.
Paso 2: Construir una plantilla mental de respuesta
Define una estructura fija que usarás siempre, por ejemplo:
- Hechos relevantes (breve).
- Problema jurídico (pregunta del enunciado).
- Norma aplicable (con precisión: ley y, si procede, artículo).
- Solución razonada (subsidiariedad, plazos, competencia…).
- Conclusión en una o dos líneas.
La plantilla reduce el pánico en blanco el día del examen.
Paso 3: Desmenuzar 2–3 supuestos modelo
Toma enunciados oficiales o de academias contrastadas y haz tres pasadas:
- Solo lectura: subraya preguntas y fechas.
- Esquema: sin redactar, apunta normas y decisiones por apartado.
- Corrección: compara con la solución o pauta y anota dónde perdiste puntos (estructura, cita incorrecta, omisión de un trámite).
Paso 4: Mini-supuestos diarios (20–30 minutos)
Un párrafo de hechos y una sola pregunta. Objetivo: velocidad de identificación del instituto jurídico, no belleza literaria. Una semana de mini-casos vale más que un supuesto largo mal corregido al mes.
Paso 5: Banco de “errores caros”
Lleva una lista con tus tres fallos recurrentes (confundir órganos, plazos, tipo de procedimiento…). Antes de cada simulacro, léela en un minuto: es prevención, no teoría nueva.
Paso 6: Simulacro completo con cronómetro
Cuando lleves varias semanas de mini-casos, una o dos veces por semana haz el mismo tiempo y extensión que el examen. Después, corrige con la misma dureza que aplicaría un tribunal: sin autoindulgencia.
Paso 7: Ajuste final por temas
En las últimas semanas, repite supuestos que mezclen tus puntos débiles del temario. No introduzcas normativa nueva ni técnicas raras: afina lo que ya dominas.
Aviso: cada oposición tiene modelo de prueba y criterios propios. Si tu proceso no incluye supuesto práctico, este plan sirve igualmente para casos o segunda prueba escrita, pero revisa siempre la convocatoria.