“¿Llego?” no es una intuición: es un puzle de fechas y horas. No garantiza el aprobado, pero sí evita engañarte con “aún queda mucho” cuando el calendario oficial ya está encima.

1. Ancla tres fechas del calendario oficial

Busca en la convocatoria o en el organismo convocante:

  • Fin del plazo de instancia (o lo que corresponda a tu proceso).
  • Fecha prevista del primer examen o de la fase eliminatoria.
  • Publicación de listas o pruebas posteriores, si condicionan tu estrategia.

Si no hay fecha cerrada, usa la última convocatoria comparable como referencia prudente, no como promesa.

2. Cuenta semanas “útiles”, no semanas en el calendario

Resta del cómputo:

  • Trabajo, familia, enfermedad razonable.
  • Semanas de menor rendimiento (vacaciones, mudanzas, exámenes universitarios ajenos).

Tu número real suele ser un 20–40 % inferior al “matemático” si no haces este ajuste.

3. Prueba piloto: una semana de temario a ritmo real

Elige un bloque representativo (ni el más fácil ni el más denso) y mide:

  • Horas netas que dedicaste.
  • Qué quedó hecho (lectura + esquema + test mínimo, según tu método).

Con eso extrapola horas totales del temario y compáralo con horas disponibles hasta el examen. Si el cociente es claramente inferior a 1, no “llegas al temario”; solo llegas a una parte.

4. Separar “llegar al examen” de “llegar preparado”

Puedes cumplir el plazo de inscripción y aun así ir justo de estudio. Son dos preguntas:

  • ¿Puedo presentarme legalmente y a tiempo? → documentación y sede electrónica.
  • ¿Tengo margen para repaso y simulacros? → suele exigir semanas extra tras “terminar” la primera pasada.

5. Señales de que vas justo (honestas)

  • No has cerrado ningún bloque con test o supuesto mínimo.
  • El plan solo contempla lectura lineal sin repasos espaciados.
  • Cada imprevisto come el único colchón que tenías.

6. Si el cálculo sale ajustado

Opciones sensatas: reducir ambición (menos leyes periféricas si el temario lo permite), cambiar de convocatoria con más meses, o fragmentar (aprobar fases eliminatorias con objetivo parcial). No es fracaso: es ordenar expectativas.


Aviso: cada cuerpo y administración publica sus propios plazos y requisitos. Contrasta siempre con la resolución de convocatoria y la sede electrónica oficial; este artículo no sustituye a la lectura de las bases.